Cargo clave para una mujer en el Vaticano

Cargo clave para una mujer en el Vaticano

MA.- Por primera vez en la historia del Vaticano, fue designada una mujer al frente de una universidad pontificia en Roma, señal de los vientos de cam...

Presentan proyecto de ley para la protección, apoyo y promoción de la lactancia materna
Aprueba Comisión proyecto de dictamen de iniciativa de software libre y código abierto
Recolección de basura suspenderá labores el 25 de diciembre y 1 de enero

sormariaMA.- Por primera vez en la historia del Vaticano, fue designada una mujer al frente de una universidad pontificia en Roma, señal de los vientos de cambio. Se trata de una monja franciscana, sor Mary (Maria Domenica) Melone, que fue nombrada por la congregación para la educación católica, con aval del Papa, «rector magnífico» de la Pontificia Universidad Antonianum.

Nacida en La Spezia, cerca de Génova, noroeste de Italia, en 1964, sor Melone ya se había destacado al convertirse años atrás en la primera profesora mujer en la Facultad de Teología de la misma Universidad Antonianum -fundada en honor a san Antonio de Padua en 1887-, y, luego, en su primera decana.

Ahora primera rectora mujer de una universidad pontificia, sor Melone es licenciada en pedagogía, tiene un doctorado en teología dogmática, y es autora de diversos artículos y ensayos.

Entrevistada en 2011 por L’Osservatore Romano en ocasión de su elección como decana de Teología, sor Melone había dicho que «seguramente el espacio para las mujeres debe garantizarse más», pero que no le gustaba hablar de «teología en femenino».

«Hablar de teología en femenino no corresponde con mi visión: existe sólo la teología. La teología como búsqueda, como mirada dirigida hacia el misterio, como reflexión sobre este misterio. Pero justamente como tal debe hacerse con diferentes sensibilidades, esto sí. La forma de acercarse al misterio, la forma con la que una mujer reflexiona sobre este misterio que se da, que se revela, es seguramente diferente de la de un hombre. Pero no por contraposición. Yo creo en la teología y creo que la teología hecha por una mujer es propia de una mujer. Diferente, pero sin reivindicaciones», dijo.

En cuanto al papel de las mujeres en la Iglesia, «claramente la mirada no puede ser medida según los tiempos de la Iglesia, que son tiempos que reflejan una maduración del pensamiento durante cientos de años», agregó.

«Pero existe un nuevo espacio y es real. Y también creo que es irreversible, en el sentido de que no es una concesión, sino un signo de los tiempos, y no hay marcha atrás. Creo que esto depende mucho de nosotras, las mujeres. Somos nosotras las que debemos comenzar. La mujer no puede medir el espacio que tiene en la Iglesia con respecto al del hombre: tenemos nuestro espacio, que no es ni menor ni mayor que el de los hombres. Es nuestro espacio. Hasta que sigamos pensando que debemos obtener lo que tienen los hombres, no funcionará», advirtió.

Y continuó: «Claro, aunque los pasos que hemos dado sean reales, no significa que hayamos hecho todo. Todavía se puede hacer mucho, pero el cambio existe, se ve, se advierte. Y pienso que -independientemente de mi persona- la elección de una mujer en una universidad pontificia también es un signo de ello. ¡La comisión que me eligió era masculina!».

Sor Melone incluso agregó que no se necesitan «cuotas, sino colaboración». «¡Y es deseable que aumente la colaboración!», afirmó.

En la entrevista que concedió hace unos días al diario romano Il Messaggero, Francisco dijo que «las mujeres son la cosa más linda que Dios ha hecho» y que «la Iglesia es mujer», es una palabra femenina. Y como en otras oportunidades, aseguró que es necesario trabajar más sobre la teología de la mujer, cosa que se estaba haciendo.

 

http://www.lanacion.com.ar/

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0