Ensayan vacuna antininis; analizan lanzar el proyecto en todo el país

Ensayan vacuna antininis; analizan lanzar el proyecto en todo el país

En Zapopan, Jalisco, existe un programa piloto, compuesto por 136 cursos gratuitos, que busca sacar del “letargo” a jóvenes que ni estudian ni trabajan

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ZAPOPAN, Jal., 17 de noviembre.— México es el tercer país de la OCDE, después de Turquía e Israel, con más jóvenes ninis (que no estudian ni trabajan). Cifras del Instituto Mexicano de la Juventud señalan que esa población de 15 a 29 años asciende a 6.2 millones.

En Zapopan, Jalisco, un proyecto dirigido a ese sector intenta ser una esperanza para más de 40% de los jóvenes del municipio que enfrenta esa situación, y convertirse con ello en un modelo nacional, que podría significar algo parecido a una “vacuna” para sacarlos de ese letargo que los acerca a la depresión, las drogas, la delincuencia o el vandalismo.

De hecho, el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, Roberto Campa, está interesado en conocer los resultados de su impacto para analizar la posibilidad de implementarlo en otras entidades, aseguró el alcalde del municipio, Héctor Robles Peiro.

El objetivo es que salgan del estancamiento, reinyectarles el ímpetu de aprovechar su talento, ya sea para obtener un empleo, continuar el bachillerato o despertar su inquietud para cursar una licenciatura o carrera técnica.

El único requisito para ser aceptado es ser nini, tener entre 15 y 30 años, y buscar el curso apegado a sus intereses, habilidades y comprometerse a concluirlo en seis meses.

Con sólo 35 millones de pesos, el gobierno municipal implementó en 2013 el programa piloto denominado Jóvenes con Porvenir, con el cual pretende atender a un segmento vulnerable al consumo de drogas, al pandillerismo e incluso a la delincuencia.

El programa ofrece 136 cursos de capacitación semestrales en 36 instituciones educativas públicas y privadas en áreas muy diversas, que van desde artes circenses, fotografía, paramédicos, hasta clases de Dj, estilismo y bienestar personal o aprender a tocar un instrumento.

“Hemos encontrado chavos que aprenden a tocar los instrumentos y organizan tocadas en sus colonias, pero también tenemos experiencias dramáticas, pues dos muchachos se metieron a estudiar educación física y la pandilla en la que están los golpeó, los dejaron casi inconscientes y les dijeron que se estaban saliendo de los parámetros del grupo y ya no regresaron al curso, lo cual habla de que hay inercias difíciles de combatir”, detalló.

En los dos semestres del presente año, las dos generaciones suman 11 mil 500 jóvenes. De la primera egresaron tres mil 500 de 90 diferentes talleres y de la segunda, que concluye a mediados de diciembre, serán alrededor de ocho mil 500 jóvenes quienes terminarán 136 diferentes cursos.

“Se pensó el programa para crear empleo, y en realidad estamos viendo que va más lejos, pues estamos llegando a su proyecto de vida y a su autoestima. Pasamos de ser un programa que les ayudaba simplemente a capacitarse y buscar un empleo a un programa que les permite hacer lo que les gusta, porque son 136 cursos gratuitos y ellos deciden tomar el curso que más les apasiona y eso va más allá de la beca económica. Es darles un respiro, un empuje y una motivación”, aseguró el presidente municipal de Zapopan.

Hace un año, el gobierno de Robles Peiro detectó que de los 353 mil jóvenes de Zapopan de 15 a 29 años, 150 mil son ninis, (más de 40%), que hay más de 400 pandillas en zonas populares y marginadas y que el aumento de los asesinatos que se cometen en el municipio son recibidos por jóvenes de entre 20 y 30 años y cometidos por jóvenes en ese mismo rango de edad.

“Nos dimos cuenta de que es una problemática silenciosa en el municipio, donde hay más de 400 pandillas operando en zonas populares y marginadas y que están correlacionadas con el aumento de ninis”, detalló el edil.

Con pocos recursos, dan becas a más de 11 mil ninis

Tras haber aceptado a más de 11 mil jóvenes que no estudian ni trabajan, han detectado que el estigma pesa mucho, pero que es injusto, porque los acusan de ser flojos sin razón, cuando se trata de jóvenes que tienen sueños e ilusiones, pero que por diferentes causas no pueden desarrollarse ni encausar su talento.

La directora del Instituto de Capacitación y Oferta Educativa del ayuntamiento de Zapopan, Claudia Domínguez Sánchez, explicó que la mayoría de los jóvenes de 15 a 30 años que ingresaron al programa son de bajos recursos y por eso no continuaron sus estudios, ni tampoco han obtenido un empleo que les guste, ya que tampoco tienen la capacitación para ello.

“Tenemos muchos jóvenes que se sienten solos, que no tienen una meta en la vida, e incluso pueden terminar por suicidarse y a ellos también va el apoyo”, enfatizó la directora del programa para ninis.

Dentro de 136 opciones de talleres, comentó la funcionaria, el joven sabe que no sólo es poder hacer algo, sino que importa cómo lo haga y qué habilidad tenga para generarse mejores ingresos, porque les enseñamos a identificar sus cualidades y que ellos mismos vean a qué se quieren dedicar, de modo que también entra “el desarrollo de su autoestima y que a través del curso detecten lo que desean hacer y cómo lo quieren implementar”, puntualizó.

Al respecto, el edil Robles aclaró que Jóvenes con Porvenir no es un programa “paternalista”, sino que buscan despertarlos y que sólo en seis meses puedan palpar las habilidades que estaban escondidas.

Y aunque se trata de un proyecto piloto que será evaluado por la Universidad de Stanford para medir el impacto de su primer año de operación, el alcalde admitió que seguramente algunos de los egresados tocarán puertas, pero otros “van a caer”, aunque lo más importante es que en ese porcentaje que sí busque alternativas ya habrá un gran avance.

“Con que hayamos hecho diferencia en dos mil, tres mil u ocho mil, nada más en Zapopan, es un avance, y si esos cinco mil se replicaran en 500 municipios del país ya serían dos millones 500 mil, lo cual es una cantidad mayor, y eso podría hacerse con pocos recursos para atender un fenómeno nacional que lacera al bono demográfico del país”, señaló.

Si esta posible vacuna, dijo, se implementara en todo el país, entonces se atendería a jóvenes que por diversas causas se quedan fuera de la escuela o del trabajo, pero más allá de ayudarlos a que consigan un empleo, destacó que en un mediado plazo “habría beneficios a favor de las colonias donde viven, porque al hacer algo que les gusta, disminuyen el riesgo de estar en las calles o de que incurran en actos delictivos”.

El alcalde concluyó que es urgente darles caminos a esos jóvenes que necesitan alternativas, de lo contrario, el bono demográfico nacional será desaprovechado porque son personas en edad productiva que pueden innovar, pero ante la falta de opciones se van al abandono, a la frustración y a las salidas fáciles, en vez de explotar su talento para la vida cotidiana.

Vio en la “electricidad” el pase para progresar

Jorge Guardado lleva siete años trabajando de manera eventual en la recolección de basura domiciliaria, pero la continuidad en esa labor depende cada día de lo que decida el chofer del camión.

“El chofer es mi patrón. Él me dice si me necesita al día siguiente o no. Lo que gano es de lo que se junta de las propinas que recibimos, la mitad se la queda el chofer; por ejemplo si salen mil pesos, él se queda con 500 y a los otros dos nos tocan 250 pesos.”

Frente a esa inestabilidad laboral, vio el folleto que anunciaba el programa para ninis y fue entonces que Jorge decidió inscribirse, porque “llevo siete años en la recolección de basura y no consigo plaza. Entonces no tengo nada seguro, y como ya tengo 30 años, si no lo agarro ahorita ya no habrá otra oportunidad”, comentó.

Mientras elaboraba la conexión para un timbre, comentó que la llegada de su hija, quien ya tiene dos meses, y su edad, se conjugaron para aprovechar la opción del curso de electricidad.

Tras confesar que el regreso a las aulas fue difícil después de 15 años de haber dejado la escuela, Jorge explicó que cuando su esposa quedó embarazada pensó que necesitaba hacer otra cosa y “ahí fue cuando pensé que yo como quiera me la rifo, pero cuando ya venía en camino mi hija pensaba qué le voy a ofrecer y entonces opté por este curso”.

Después de asistir lunes y martes de las 8:00 a las 11:00 horas a ese taller, tiene pensado dedicarse a hacer instalaciones eléctricas, ya sea por su cuenta o buscando constructoras para obtener un ingreso de lo que aprendió.

“Me llamó la atención electricidad, porque creo que es un oficio bien remunerado y podré hacerlo en casas o buscando constructoras, porque no tengo empleo fijo y eso me ayudará a ver por mi hija”, afirmó.

“Cursé estilismo, ahora trabajo sin descuidar a mis hijas”

Falta un mes para graduarse, pero Ana Gabriel Damián está convencida que después de haber estudiado el curso de estilismo y bienestar personal, el nivel de estrés que tenía ha disminuido considerablemente.

“Antes de entrar me la pasaba cuidando a mis dos hijas, pero ahora me siento menos estresada de estar en mi casa y me siento útil para otras cosas”, relató la joven, de 22 años, originaria de Zapopan.

Mientras hacía un peinado, Ana Gabriel comentó a Excélsior que con lo aprendido en el taller está convencida de que podrá obtener un ingreso sin descuidar a sus hijas, porque a través de cortes y peinados conseguirá “dinerito” para ayudar a los gastos de su casa.

Al preguntarle cómo logró entrar al curso, respondió que “el único requisito era ser nini” y aunque ella estaba haciendo labores en el hogar, consideró que era una oportunidad para hacer algo diferente a las tareas domésticas.

“Decidí ingresar por la comodidad de horarios y para buscar un ingreso a través de algo que me gusta hacer. Puedo trabajar en la casa y no descuido a mis hijas”, contó.

Ana dejó trunco el bachillerato, lo abandonó en el cuarto semestre por falta de recursos económicos, y desde entonces no había vuelto a tomar clases, pero un amigo que estaba en el curso de cocina internacional le pasó “el tip” de meterse a uno de los talleres que ofrecía el ayuntamiento y al ver que daban clases de cultura de belleza decidió participar en la segunda convocatoria.

“Yo tenía ganas de estudiar estilismo, pero la verdad los institutos cobran muy caro y no tenía recursos para estudiarlo y ahora se me presentó la oportunidad y ni modo de dejarla pasar”, concluyó.

Cortesía de Excelsior.com.mx

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