Frente a la incongruencia

Frente a la incongruencia

Por Samuel Valenzuela (Entre telones)

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Samuel Valenzuela

Escrito por Samuel Valenzuela
Viernes 18 de Octubre de 2013 16:52

A nadie le gusta pagar impuestos y menos cuando se sospecha que buena parte de esos recursos se van a financiar la corrupción de la casta gobernante en turno, pero parafraseando a la insistente cantaleta del oficialismo panista de Sonora, son medidas dolorosas que hay que tomar, asumiendo todos los riesgos y sin temor a costos políticos y bla-bla-bla.
Bueno eso decían el gobernador Guillermo Padrés y sus comparsas del PAN cuando su feroz defensa del COMUN, paquete de impuestos que como se sabe fue convertido en la panacea que habría de sacar de la inopia financiera a la administración estatal y convertiría a los sonorenses en habitantes de ciudades de primer mundo.
Por supuesto que los ciudadanos comunes y corrientes o más corrientes que comunes, no compartimos en absoluto tal verborrea, como tampoco habremos de quedarnos muy contentos por los efectos de la recién aprobada Reforma Fiscal que se aplicará a partir del 1 de enero próximo y desde esa perspectiva seremos congruentes, no como otros que ahora se desgarran las vestiduras y pontifican sobre la justicia fiscal esa que ellos mismos trastocaron a lo largo de todo este año en Sonora.
Pues vaya trampa en que metió Padrés y el entonces Secretario de Hacienda, Alejandro López Caballero a su partido el PAN en Sonora, porque imagínense ustedes en qué posición estuvieran ahora si es que no se les ocurre hacerse de mulas jodiendo la economía de los sonorenses con la cascada de impuestos que incluye el COMUN.
Pues no, la marranada que cometieron todos, desde el gobernador, su gabinete y sus diputados locales, hasta sus diputados federales y senadores, así como sus dirigencias formales, los hace no tener la menor calidad moral ni la voz completa para de pronto volverse activistas en contra de los abusos que de acuerdo a expertos se cometerán con el paquete fiscal federal 2014.
Guardando las proporciones por supuesto por la magnitud de la lana en juego, la posición panista respecto a la reforma fiscal federal es totalmente opuesta a la que defendieron como perros en Sonora con el COMUN y en otro contrasentido, lo que calificaron como una oposición politizada y con miras electorales en contra de ese abuso fiscal en Sonora, es exactamente la de ellos en estos tiempos urgidos de rescatar credibilidad ciudadana luego de ser mandados al tercer lugar como fuerza política nacional en las elecciones del año pasado.
Por los antecedentes del COMUN en Sonora y lo aprobado el jueves en San Lázaro, la congruencia se pone a prueba para muchos integrantes de la clase política y empresarial, prueba en la que los del PAN están absolutamente reprobados y ya veremos cómo les va a priistas y demás, incluidos comunicadores que en tiempos recientes eran perrunos y lacayunos defensores de la voracidad recaudatoria de su patrón Padrés y ahora se unen al coro de críticas en contra del Gobierno Federal.
También se pone a prueba la congruencia de quienes defendimos desde cualquier trinchera la economía de miles de familias de esta entidad y que ahora, esos lacayos al servicio de la pitufada, retan a que se movilicen igual que antes, en el marco de una perversidad oportunista que lleva la intención de sacarse una varilla que traen clavada en lo más profundo de sus entrañas.
En nuestro caso, a ojo de buen cubero, lo aprobado en San Lázaro nos afecta simplemente porque tenemos cinco perros cuya alimentación se encarecerá en un 16 por ciento y hasta ahí, porque no vivimos en frontera y no vemos cómo podría impactar nuestra economía ese cinco por ciento más de IVA al concluir el régimen especial sólo en los Estados de Sonora, Baja California norte y sur, así como Quintana Roo.
Decimos a ojo de buen cubero, porque en un par de días nuestra contadora nos dará una ilustrada del impacto que tendrá el nuevo régimen fiscal para nuestra pequeña empresa familiar, para ya entonces sí estar en condiciones de tomar las decisiones correspondientes en cuanto a nuestra posición editorial, que por lo pronto es crítica pero con la cautela propia del medio ignorante o ignorante total.
Según los defensores de las nuevas cargas fiscales o medidas impositivas a nivel federal, hablan de un hoyanco financiero de casi 100 mil millones de pesos porque no se aprobó el IVA a colegiaturas y al mercadeo y renta de bienes inmuebles, y quienes defendían el COMUN hablaban de un hoyo igual, pero de siete mil millones de pesos que decían no se recibirían si no se recaudaban los 800 millones presupuestados por ese gravamen.
Miren, los incongruentes nunca tendrán la voz completa, pero que bien que ahora recapaciten aunque esa repentina solidaridad social sea por conveniencias político-electorales, pero que no nos vengan ahora con discursitos combativos en contra de la voracidad fiscal del Gobierno Federal, porque corren el riesgo de que se les embarren en su jeta los discursitos que se echaban en defensa de la voracidad fiscal de su patrón Padrés.
Recordamos particularmente la rabiosa defensa del COMUN que se aventaron los diputados locales del PAN, como son los casos de Juan Manuel Armenta, Luis Ernesto Nieves, la mofletuda Perla Suzuky Aguilar y otros por el estilo, quienes en sus catilinarias ponderaban costo-beneficio y lo que ellos llamaban efectos compensatorios de esos impuestos que incluye el vigente cobro de la tenencia.
Esa presunta capacidad de análisis que a fin de cuentas no convenció a nadie, la deberían aplicar ahora con la versión impositiva federal, porque en nuestro caso veremos si en efecto el cobro de IVA a alimentos para mascotas se compensa con algún beneficio, sólo por decir algo, porque como decíamos no somos precisamente duchos en interpretar ese tipo de temas y nos atendremos a quienes sí sepan.
El caso es que la postura del PAN es electorera y dicho activismo cuando menos en Sonora no les redituará muchos dividendos y menos cuando el dueño de ese partido o sea el gobernador Padrés, está colgado con alfileres como para responsabilizarse por una campaña en contra de quien dice ser el mejor aliado, ese mismo que con una mano en la cintura hasta a la cárcel lo podría meter por millonario desvío de recursos federales que se robaron con todo y etiquetas y cuyo destino es desconocido, como es desconocido el destino de muchos más millones que se han robado del presupuesto del Estado.
O sea, Enrique Reyna, Damián Zepeda, Francisco Búrquez y demás yerbas, primero deben de pedir disculpas a los sonorenses porque los dejaron solos ente el abuso cometido por Padrés con sus nuevos impuestos locales y entonces sí podrán estar en condiciones de convocar a luchar en contra de los impuestos federales, porque los ciudadanos, así como ocurrió en contra del COMUN, sabremos organizarnos sin su nefasta participación, en caso de que haya los efectos nocivos que se dicen de la reforma hacendaria de Enrique peña Nieto.
Los que si de plano están salados son los Malnacidos que encabeza Rebeca Villanueva, porque se da el caso de que quienes en el reciente pasado la vilipendiaron, agredieron, la persiguieron, acosaron a su familia y agraviaron de diversas formas por sus esfuerzos en contra del COMUN, ahora resulta que esos mismos “claman” por su ayuda para que los defienda del paquete fiscal federal.
Particularmente estúpido se vio el secretario de Seguridad, Ernesto Munro, quien a través de las redes sociales mostró su escasa contextura moral, con lo que para él pudo sido una feliz ocurrencia y burla en contra de alguien a quien se negó a defender e incluso protegió a los agresores, cuando en todo caso debería de retar a la cabecilla de cholos, Marina Arce para que salga a la calle para que exija más impuestos y a defender al paquete fiscal federal. Obvio, Munro carece de progenitora.
Por lo demás, buenas noticias nos llegan desde Vicam, zona cero de la insurrección en contra de la ilegal operación del acueducto El Novillo, porque al arrancar la consulta a la Tribu Yaqui, en la reposición del Manifiesto de Impacto Ambiental que dejó insubsistente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Semarnat está obligada también a demostrar que el desvío de las aguas del Río Yaqui a Hermosillo no amenaza la vida económica, social y cultural de la comunidad indígena.
No crean que llegar a esta determinación fue cosa fácil me comentan mis compas Tomás Rojo y Mario Luna, ya que todo indica que la representación federal que da cumplimiento al resolutivo de la corte, llegó con la idea preconcebida de que se trataba simplemente a reponer una simple falla procesal, recurriendo para ello a argumentos superficiales que fueron hechos jiras por las autoridades tradicionales y cómo no, si la representación de Conagua quiso fundamentar su postura con propaganda del Programa Sonora Si. Habrase visto tamaña estulticia.
Lo firmado por los Yaquis y SEMARNAT, obliga a la autoridad federal, a que todo el procedimiento de la consulta a los pueblos que radican en el territorio de la comunidad indígena, tendrá como referencia principal el cumplimiento de la sentencia de la Corte en todos sus términos y consecuencias. Particularmente se deberá realizar conforme al Protocolo de Actuación elaborado por la SCJN y en estricto apego a los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales que protegen los derechos de las comunidades indígenas.
SEMARNAT, después de fuertes discusiones con la tribu, se vio obligada a admitir, que el objetivo de la consulta, tal y como lo observa el amparo y la sentencia de la Corte, no se limita al propósito de subsanar una falla procesal, sino que su alcance tiene como finalidad determinar que la operación del acueducto es susceptible de afectar la disposición del recurso natural vital con el que cuenta la Tribu Yaqui. También tuvieron que reconocer que si en la consulta se recaban los elementos necesarios que determinen una afectación y daño irreversible a la comunidad indígena, el Acueducto Independencia deberá de ser suspendido de manera inmediata o cancelado en forma definitiva, aún y cuando no esté concluido el procedimiento de la consulta.
Como ven, bien nos había adelantado Adalberto Rosas López, que la consulta a los yaquis por un nuevo MIA no sería un día de campo, porque además falta mucho más por escribir de esta historia.

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